Tarde de chicas

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Menuda tarde la de ayer Sábado. Sí, necesitaba una tarde como esa y ¿por qué no repetir? Soy escritora, madre, esposa y también mujer y persona. A veces necesitamos desconectar de nuestra rutina y olvidarnos de todo lo que nos rodea aunque solo sea por una tarde. Ayuda y mucho. Bueno, suelo ir a congresos de este tipo, (1 al año, que exagera soy) ya que aprendo mucho y  luego así, utilizar todo lo aprendido para mis protagonistas. Pero ayer, con  mi amiga Laura, no me lo pude pasar mejor. Ya el año pasado conocí este salón gracias a mi cuñada (la mejor cuñada del mundo mundial, un día le dedicaré un post solo a ella.

Pocas veces me tomo las tardes libres, normalmente me siento mal o egoísta, llamadlo como queráis, sí, es una tontería muy grande, lo sé, pero cuando me quiero dar cuenta, me siento así.

Bueno, seguimos con lo que iba que me disperso.

Entramos al salón look riendo, felices, desesperada por todo lo que nos íbamos a ir encontrando y a medida que iba pasando la tarde, nuestro ánimo iba decayendo. Lo queríamos todo jajaj y como es normal y en vida de pobre, no se puede y hemos de aceptarlo. Sí, para muchos que os lo estéis preguntando, autopublicar no te da un sueldo y más a mí, que últimamente no vendo, el mercado de la romántica está lleno de novelas de todo tipo. Pero bueno, suelo respirar hondo y me digo, no te preocupes Coral, poco a poco, que las cosas de palacio van despacio hija. Tampoco es que quiera llegar al estrellato, lo más seguro es que me termine estrellando, no valgo para ese tipo de cosas, no sé.

Champús, mascarillas, esmaltes de uñas, secadores, planchas de pelo última generación… pff, pff, por Dios. Ahí una se vuelve loca, así terminamos nosotras, locas y hundidas al mismo tiempo, pero eh, que las risas no tienen precio y no nos pudimos reír más porque era imposible. Terminé con un dolor de barriga y doblada en mitad de la calle cuando nos íbamos solo al recordar la tarde y las chapuzas que terminaríamos haciéndonos la una a la otra. Y bueno, realmente teníamos razón, porque yo me he hecho mi primera chapuza. No lo cuento por vergüenza jajajaja, no, es broma. Laura y yo teníamos ganas de probar eso de las extensiones de pestañas y ayer, al ver los precios casi salimos corriendo, literalmente. Así que nosotras, con una chulería imposible de seguir, nos compramos pestañas postizas, por unos 3 euros, de una marca buena y conocida. Vale, está mañana me las he intentado poner, tras ver tropecientos videos de YouTube y la he liado. Vamos, que casi me quedo ciega. De un ojo no veo bien, (es una larga historia que creo que necesita 20 post) Para terminar rápido, tengo esclerosis múltiple y todo empezó por una neuritis óptica que me ha dejado el ojo derecho dañado de por vida y claro, si me tengo que guiar por ese ojo, no veo a tres montados en un burro. Imaginaros mi ojo, mis pestañas y al mismo tiempo, mi marido mirándome con una cara de espanto diciéndome, pero niña, si a ti no te hacen falta pestañas, las tienes grandes.  Y después de intentarlo una y otra vez, hasta pasado una hora y pico, me he rendido y he dicho, a la mierda, que para esto no valgo, y me he quedado con las mías. Ahora mi amiga Laura está un poco asustada pensando que no le van a quedar bien, pero yo creo que sí, sobre todo por la mirada tan intensa que tiene.

Ayer, la pobre vino rumiando, (somos adictas a penar, el post de ayer me vino a huevo) porque no se compró un champú que nos vendieron como el más hidratante del mundo mundial. Yo llegué allí y dije, quiero un champú que hidrate tanto que de asco, sí, soy un poco bruta hablando, lo siento. Pero oye, el chico que nos atendió y nosotras, nos empezamos a reír. Bueno, empecé yo porque me dio un ataque de risa al repetir mi comentario del champú y terminamos riéndonos unos pocos. Todo hay que decirlo, pero el chico que nos atendió tenía un pelazo y un brillo espejo. ¿Sería el champú? Ganas nos dieron de preguntar. Ya que estábamos, ¿no?  Nosotras íbamos de un sitio a otro, buscando cosas llamativas, soluciones a nuestro pelo, nuestras uñas… Y mira que nos echamos mierdas jajaja, recuerdo a Laura decirle al chico. Tendrías que ver mi baño, está lleno de cosas para el pelo y nada nos funciona. Doy fe de ello, porque el mío está igual.

Yo también rumié, me compré unas extensiones de pelo y luego me sentía mal, mal porque me estaba comprando algo a mí, como si yo me quitara ese derecho, así que iba diciéndole a Laura, tía, no tenía que haberme comprado las extensiones. Pero claro, este verano, tras tener un pelazo, sí, un pelazo que llevaba ya varios años cuidando, me lo quemé como aquel que no quiere la cosa echándome un producto que… por favor, ni se os ocurra.  ¿Alguna vez, habéis visto videos de YouTube, aunque sea para pasar el rato, de chicas que se hacen una desgracia mientras la lían parda? ¿Os habéis fijado en esa cara, de ¡Dios mío, que he hecho? Pues la mía, fue, igualita, igualita a una que con un rizador se quemó un mechón de pelo quedándose con él en la mano. Yo casi me quedo con mi mata de pelo y eso empezó a caer como si fuera hilo. (Suspiro, pensarlo aún duele) Y diréis, y después de hacerte esa desgracia (que no es la primera) ¿te atreves a ir a un sitio de esos? Pues sí, somos masocas por naturaleza.

Y bueno, solo deciros, que la tarde de ayer, fue la mejor. Lauri, tenemos que quedar más, ¿eh?

Un besazo.

Adicta a pensar

coffee-2354885_1920¿Eres capaz de estar sin pensar durante cinco minutos? Yo no, bueno, si me lo propongo centrándome en la respiración, puede que sí,  pero aún así, cuando me quiero dar cuenta me estoy yendo por los cerros de Úbeda.

Ayer tuve una clase de Mindfulness, sí, como Laura, la protagonista de nunca salgas de mi vida.

Se habló, de que todo el mundo es adicto a pensar, sobretodo a rumiar. Realmente somos lo que pensamos. Si una persona solo piensa en cosas alegres y acepta lo malo de alguna forma, es una persona “optimista” si otra, piensa solo en cosas negativas es “pesimista” ¿Estáis conmigo?

Está claro, que debemos pensar en todo, para poder hacer bien las cosas, la mayoría de la gente peca por no pensar antes de actuar, pero una cosa es pensar para un momento preciso y otra, es estar todo el día pensando en una cosa… en otra… en lo que pasó hace un año, en lo que puede pasar dentro de dos semanas… etc.

Ay veces, en que lo primero que hacemos nada más abrir los ojos, es en lo que tenemos que hacer hoy, aunque realmente, en lo que menos pensamos es en lo que tenemos que hacer, sino en lo que no nos dará tiempo a hacer, o pensar sin parar en algo que nos preocupa, que por mucho que no podamos hacer nada, no podemos evitar pensar, ¿verdad? Pues sí, si que podemos dejar de pensar.

En fin… que solo sabemos, o solo sé, mejor dicho, pensar y pensar y solo pensar.

Me considero, a pesar de todas las dificultades que se ponen en mi camino, que soy optimista. Qué irónia, casi todos los pesimistas se basan solo en lo que piensan y nunca por las experiencias.

En fin…

Hoy el día amaneció gris, me encantan estos días, me incitan a sofá, manta, libro, ordenador y disfrutar de la tranquilidad, (aunque tener dos hijos, uno de 12 y otro de 8 años, no te lo permitan, se pasan el día peleando, ¿alguien sabe si hay por ahí algún libro de instrucciones? Ay, Dios mío. Me parezco a mi madre suspirando.

Son varios proyectos en los que ando metida y estoy muy contenta, aunque me falten horas para poder hacerlo todo a la vez. Está mi novela, el blog, la página. Estoy ayudando a una pedazo de escritora (aunque ella está convencida de que no) con su novela, que no os podéis imaginar, lo que fue para mi que ella confiara en mí, ya no solo como escritora, sino como persona. Este tiempo me ha hecho conocerla más a fondo y me encanta está profesión que me rodea de gente tan buena y humilde. Porque os voy a confesar una cosa, lamentablemente, imagino que como en todas partes, casi todo el mundo carece de humildad. El ingrediente que se necesita para hacer de este mundo algo mejor.

Y bueno, os dejo, que mis churumbeles no me dejan tranquila. Voy a hacer de madre sargento a ver si consigo que me respeten, ea.

Un besote!!

Coral.

PD: Acabo de darme cuenta al leerme, que me disperso como la niebla. Ja, pero no voy a mejorar lo escrito, y que en la vida real, soy tal cual. Ahora sí, un besazo.

 

 

 

Algo sobre mi.

Hola,

Muchos me conocéis por Coral Moon, otros, por Coral Fernweh y la mayoría, mis amigos de verdad que sois muchos, por Coral. Escribo desde hace bien poquito (bueno, dos años ya, que se dice rápido, para que negarlo) He escrito cuatro novelas y ahora estoy centrada en la quinta mientras estoy con otros proyectos muy importantes para mí. Ya no solo como escritora, sino como persona.

Tengo 30 años (Dios, 30 años ya. Hace nada me preguntaba… ¿Cómo seré con 30 años?) No me explico como el tiempo puede pasar tan rápido y yo casi sin darme cuenta.  Tengo dos hijos maravillosos… bueno, maravillosos 100% no, porque tienen sus momentos, como yo, claro, que no soy perfecta. Pero tengo los dos niños más bonito del mundo mundial. Me dan mucha lata, pero me recuerdan que soy madre y que somos una buena familia. También estoy casada, sí. Con el amor de mi vida.

Bueno, espero que la introducción, dentro de lo que cabe porque no es mucho, haya sido agradable.

En este sitio, hablare de las cosas que más me gusta hacer. También invitaré a grandes escritoras y amigas mías, para que reseñen las novelas que leen y como no, que hablen de como  viven esto de ser escritora, persona, mujer, madres, etc…

 

Así que… ¡¡Bienvenid@s! Para mi es un gran, grandísimo placer teneros por aquí.

 

Un besote!!

 

Mis cuatro novelas

Portada Facebook CORAL 3

Aquí, a parte de que os pregunto si os atrevéis a leerme, os presento mis novelas. O bebés, como llaman muchas escritoras a las que tengo el placer de conocer.

 

Y llegaste tú; Es la primera novela que me atreví a publicar sin tener ni idea del mundo en el que me estaba metiendo.  Más a delante, os comentaré más sobre esta historia.

Y llegaste tú, cambiando mi mundo; ya se entiende que es la continuación de Y llegaste tú, ¿Verdad?

¿Te miento, o te digo la verdad?; esta novela me enseño a ser más paciente a la hora de publicar, a que hay que ofrecer calidad y sobretodo, que no hay que fiarse de nadie, y menos, en este mundo de la literatura, que como en todos sitios, hay de todo, buenos y malos. Lamentablemente, suelen aprovecharse de las “noveles” como yo, tema corrección y bueno, que ya os contaré. Me llevé una gran decepción después de esperar muchos meses (seis) para verla corregida, para que al final, tuviera que volver a revisarla, con la ayuda de varias amigas. En fin… que de todo se aprende, ¿no?

Nunca salgas de mi vida; está novela es especial, es la que me inició al mundo de la escritura, aunque haya tardado 4 años en publicarla. No os podéis imaginar, toda las veces que cambié la trama, el nombre de los personajes, el estilo de la narración… Cada vez que lo pienso… madre mía cada vez que lo pienso.

Y bueno, ahora estoy con la segunda parte. Que ya os contaré, también es especial. Con está segunda parte estoy viviendo cosas de todo tipo (en plan personal) se me está haciendo un poco difícil, no os voy a mentir, pero escribir no es nada, pero nada fácil.

Espero, dentro de muy poquito, poder realizar un sorteo.

Un besote!!