No al plagio!

Que a estas alturas, todavía se siga con el mismo tema… me parece de escandalo. Sí, como ya dije anteriormente en algunos de mis post, en este mundo (escritura romántica) muchas escritoras pisotean a los demás, con tal de ser más altas y así poder brillar, tras apagar la luz a las que trabajan… se forman… etc… ¿Justo? No, por supuesto.

Desde ayer… ando un poco… ¿como decirlo? Ojiplatica, sin sangre en las venas, sin aire en los pulmones…  Creía que lo había visto todo y no, no es así.

Hay un par de escritoras, que hace tiempo quieren hacerse con el mundo de Amazon, ganando dinero, sí, publican novelas como aquel que cambia de zapatos y ayer, una valiente, decidió que ya estaba bien de estar callada. Una lectora estafada, como se identigicó ayer. Ha descubierto que las novelas de estas autoras, son plagio, malas traducciones, de forma literal encima, que tratan como propias vendiendolas como suyas. O, plagiando novelas del Wattpad y amenazando. Eh… ¿pero que es lo que se nos pasa por la cabeza, para hacer estas locuras? No lo entiendo, no entiendo como tantos palmeros defienden encima este tipo de actitudes. ¿Qué clase de lectores son? Comunicados incomunicables, dónde alegan que no escriben ellas, sino que contratan a gente para que escriban. ¿Y aun así, hay gente que las anima a escribir, porque lo hacen muy bien? Sus novelas están llenas de errores, ni siquiera se molestan en reescribirlas para que haya un minimo de faltas de ortografía. Por Dios, necesito una tila, alguien debe ponerle fin a este tipo de personajes que juega con el trabajo de los demás con una facilidad que asusta.

Aquí lo podeis ver todo, y con pruebas gracias a esta valiente.

https://desmontandoanorah.blogspot.com.es/?m=1

Para ser escritor… tienes que currártelo.

Son muchas las ocasiones en las que más de una persona, o individuo, llámese como a uno le de la gana, que al enterarse de que escribo, ¡ha dicho! Pues si me interesa las ganancias, lo mismo lo hago yo también, que tengo mucho que contar.

Eh… no.

Las cosas no vienen de una luz divina. Hay escritores de todo tipo, que lo son y no creen llegar a este ese nivel, otros, que escriben… -una historia o relato, aunque lo vendan a través de Amazon como la mejor novela de la historia -en una semana. Sí, eso existe, por desgracia.

Tal vez yo no sea una escritora consagrada, al fin y al cabo, soy autopublicada. No seré tan buena para que una editorial quiera confiar en mí, pero visto y lo no visto, no sé que cosa es mejor.  Yo también recibí esa luz divina que me dijo, ¡Oye, escribe un libro! Y  a una revelación como esa…, hay que hacerle caso, ¿no? No todos los días te pasa algo parecido. Pues bien, empecé con unas ganas que vamos, ni comía. Para mí, estaba escribiendo la mejor historia jamás contada -Jajaja, que tonta yo-. Pero claro, a mi nadie me dijo, oye, que escribir no es juntar palabras y hale, lo que Dios quiera. No, hay que currárselo.

Seguro que seguiré teniendo fallos -creedme si os digo que antes eran más- pero no he dejado de formarme. Ya sea leyendo más de lo normal, gastándome una pasta en manuales, que todo hay que decirlo. Algunos son una mierda pinchada en un palo, te dejan peor de como empezaste, te general más y más dudas. Pero joder, ayer encontré uno, que de verdad, pienso que está escrito para mí. ¡Es la leche! Bueno, no solo leo manuales y leo blog dedicados a ellos y otros, para dar consejos a escritores que se inician en el mundillo o… ya están dentro de él.

Son muchas las veces que he querido tirar la toalla. Antes, como le ha pasado a mucha gente y hacen otros, de los cuales me quejo, escribía la historia en un mes y yo… pues tan flipada y contenta. Pero os confieso, que cada día que pasa, siento que tardo más en dejarlo… medio perfecto o eso creo, hasta que no vea las criticas constructivas, sí, esas, que son las que valen y no las otras que están escritas a mala leche.

Bueno, a lo que iba. Hay que estudiar…, formarse… escribir mucho, corregir mucho, releerse el borrador muuuuchaaas veces y otras más y cuando uno crea, que está todo hilado, hale, a publicar. Eso sí, si no tienes ni un puto duro como yo  y todo depende de tu trabajo y esfuerzo, entonces tienes que aprender también a maquetar y crear tus propias portadas.  Joder, la verdad es que parece que no os estoy dando ánimos para iniciaros en este mundo. Pero no, al contrario. Hoy, al leer el manual tan chulo que me compré ayer, me ha hecho pensar, reflexionar sobre lo que a partir de ahora, llamo trabajo, aunque sea personal, pero es trabajo para mí. Hay que formarse ortográficamente, gramáticamente… etc… pero sobretodo, hay que formarse para ser fuerte, porque querido lector, lo peor que te puede pasar no es tener faltas de ortografías, que se puede corregir, sino hundirte con tu propia inseguridad. Creer que no vales para hacerlo cuando llevas media novela escrita.

Escribir, es un proceso, una tarea que será fácil unos días y difícil en otras. Pero no por eso vas a dejar que la toalla caiga al suelo, ¿verdad? Esto es como todo. Yo ahora estoy aprendiendo a organizarme, por problemas de salud, lo del incendio y su puta madre,  ya hasta me cabreo por todas las cosas que me pasan, que cuando no es una es otra oye, a lo que íbamos, me he desorganizado y parece que no tengo tiempo a nada, hasta ni de pensar, pero bueno, eso son tonterías mías que estoy solucionando. El caso, es que ser escritor, es como todo en esta vida. Crecer en todos los sentidos y aprender algo nuevo cada día.

Escribir es descubrirse así mismo, o por lo menos eso es lo que yo entiendo, lo mismo estoy equivocada, si es así, hacédmelo saber please. ¿Qué tendrás dudas? Pues sí, ya te aviso, y muchas. ¿Qué pensaras que tu novela es infumable? Pues también, te pasará, que creerás eso casi en todas las novelas, a no ser, que te creas el mejor del mundo y tu autoestima supere la normalidad, a veces eso también pasa.  ¿Acaso crees, que los grandes se levantaron una mañana y escribieron una historia y fue perfecta desde el principio? Pues no. Nanai de la china. Os confieso, que pienso que sí, que las cosas le salen bien a uno desde el principio, a veces leo manuscritos y trozos que me mandan mis amigas y para ser un borrador, me quedo toa flipá, también me pasa con algunas frases mías, yo me digo, ¿en serio he escrito yo todo eso? Pues sí, hija, sí. Al igual que me pregunto, también suelo contestarme  jaja.  Ains, este manual me está danto tanto que reflexionar…

¿Qué si os lo aconsejo? Pues por ahora sí, como el libro sea igual que la página web de la autora, muero de agradecimiento. ¿Queréis saber la página? A mi me ha ayudado y me sigue ayudando aun más.

https://www.sinjania.com/blog/

¿Sabéis una cosa? Por desgracia, me he encontrado con mucha gente que piensa que escribir es fácil, que cualquiera puede escribir y sacarse dinero con ello, otras que creen que formarse para juntar palabras, es una perdida de tiempo y otras, gracias a Dios o a lo que sea, que aprender no está demás y encima, te ayuda a mejorar en tu oficio.

Espero haberos ayudado mucho, o por lo menos, a no tirar la toalla y si eso ocurre, por favor, soy una experta, escribidme.


 

La lista que nunca se cumple…

Que si dejo de fumar… (en mi caso no hace falta, no fumo)

Que si me pongo a dieta… (Siempre digo lo mismo)

Que si haré ejercicio… (Ja, otra cosa que siempre estoy diciendo)

Que si bla, bla, bla, bla y la madre que me parió.

Este año, será diferente (también siempre estoy igual) Jajajajaj, rio por no llorar, amos, amos… tengo menos palabra conmigo misma… Pero no, ya en serio, este año será diferente, he de plantearme muchas cosas para conseguir lo que me propongo.

1… Escribir más.

2… Leer más.

3… Organizarme.

4… Comer menos mierda.

5… Moverme un poco más, que como siga pasando el día sentada en el sitio del culo, me va a nacer una carpeta.

6… Pues… ya no voy a poner más cosas, que luego no lo voy a cumplir.

¿Y cómo demostrarlo? Me pregunta mi subconsciencia… Fácil, si lo prometo aquí, pues lo digo por aquí ¿no? No creo que haga falta que os cuente lo que he comido, ¿Verdad? Pero por lo menos, si no lo cuento todo… si contar lo que leo o dejo de leer.  Sí, me mola la idea que estoy teniendo conforme escribo. Lo mismo no soy muy buena haciendo reseñas, pero ¿por qué no comentar lo que me va pareciendo lo que voy leyendo? ¿Y si hago unas minis entrevistas a las autoras de los libros que leo? También es una buena idea, lo más seguro que las entrevistas me las concedan mis amigas escritoras, a lo mejor las grandes no, pero oye, que todo es cuestión de intentarlo… Y bueno, como uno de mis puntos, es el tema de organización, pues semanalmente os haré un croquis hasta que alguien me diga; oye, que no me interesa lo que estás escribiendo. Puede que le haga caso jajaja o le mande a leer otro blog más adecuado a sus gustos… que Nooooo!! Si tenéis ideas para la página, pues oye, bienvenidas sean. ❤

¿Y vosotros, que lista os habéis propuesto para cumplir en el 2018?

 

Feliz Navidad!!

Ho, ho, ho. La Navidad ya está aquí, tanto, que si me descuido ni os escribo. ¡Perdón! Bueno, después de mi último post hace ya casi un mes, si no ha pasado ya, os conté lo que había ocurrido en el edificio dónde vivo.

Deciros, que nosotros ya estamos en casa, muchos vecinos también y otros, pues… aún esperando están, ya que sus casas han quedado totalmente para reformar. No he parado de hacer gestiones, ver al perito, que si jefe de obra y bueno, aunque aún no han terminado de realizar todas las cosas pendientes en casa, ya queda poco. Para colmo me he puesto mala, sí, y bueno… no sigo escribiendo más cosas porque vais a terminar pensando que alguien me mira de mala manera, porque… vaya tela!! ¿Eh? vaya tela!!

En fin… hoy es Navidad!! Siiiiii, Navidad!! Yujuuuu!! Me gusta mucho la Navidad, aunque reconozco que hace años perdí casi toda la ilusión, pero este año, tras el susto, la ilusión ha vuelto a mí. Y Papa Nöel… ay, ese desconocido barbudo… se va a enterar cuando yo lo vea porque no me ha traído nada y prometo, que he sido muy buena. Yo que me levanté tan ilusionada esta mañana, y nada, que se le ha olvidado pasar por casa. Lo mismo pensaba que no estaba yo por aquí, así que aprovecho, y le comunico al señor Barbudo y barrigón, que suele usar un transporte de lo más… Mágico, que no se olvide de mí. Ea.

Bueno, pues eso, escribo para desearos una feliz Navidad a todo aquel que me lea y para el que no lo haga, también. Aunque, deseo más que todos los días sean bonitos y felices y sino al 100% al 50% porque la vida, está para eso, para vivirla a tope y no por la mitad. Yo le pido a ella, que me perdone todas las veces que no la he vivido, pero le prometo, que viviré con entusiasmo todo lo que me quede. Vida, solo hay una y si no la vives bien, ¿cómo has de vivirla? Valeeee, que si nos toca la primi o la lotería mejor que mejor, eso ayuda a vivirla de otra manera diferente, pero yo hablo de lo de dentro, que no toca, sino que se crea y que cada uno de nosotros debemos alimentar con pensamientos positivos.

 

Feliz Vida y feliz Navidad!!

Coral Fernweh. christmas-2986866_1280

El peor día de mi vida…

 

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Acababa de prepararme un café, ni siquiera le había dado el primer sorbo y hablaba con Lina, mi mejor amiga, mi cuñada y con mi marido por vía whatsaap. También había abierto el archivo para seguir escribiendo la novela. Recuerdo con exactitud, decirle a Lina. “Hoy será un gran día, me lo voy a comer” y casi el día me come a mí.

Como todas las mañana, me levanté, preparé el desayuno, me despedí de mi hijo el mayor que iba hacia el instituto y a las 9,00 h, llevé a mi hijo el pequeño hacia el colegio. Al volver , hablaba con mi amiga Miri, decíamos de quedar esa semana para hablar de nuestras cosas y que nuestros hijos jugaran. Llegué al ascensor y una voz hizo que dejara las puertas abiertas, era ella, Carol. Mamá de dos niños pequeños, que falleció ese día mientras intentaba escapar. Hablamos sobre los niños y orgullosa, le hablaba de Luna, le comentaba que le encantaba que la cogiera en brazos y que había una cafetería frente al cole dónde me dejaban pasar con ella y poder así tomar mi café tranquila y sin pasar frio.

Me despedí de ella, acaricié su brazo y dije “hasta luego, guapa

Llegué a casa, recogí y barrí. Como me había levantado temprano, tenía casi todo hecho.  18 minutos después… todo empezó.

En mi vida pensé verme en una situación como esa. No recuerdo haber pasado tanto miedo como aquel día, estaba siendo consciente de que iba a morir y no quería morir así, spensaba en mis hijos, en mi marido…

Empecé a oler a humo, y por un momento, pensé “Mierda, el ordenador se me está quemando o el teclado exterior, que no funcionaba”  Alguien gritó desde las escaleras, llamaba a Javi, el portero. Creo que todo el mundo hizo lo mismo, abrir la puerta de casa para ver que ocurría.

Tras abrir la puerta del pasillo, el olor se intensifico, entró mucho humo y entonces, sentí como el corazón se me aceleró como nunca antes, vamos, ni en las novelas que escribo a los protagonistas se le aceleran de esa manera. Cerré de inmediato y volví al salón. Dios,  al ver desde la terraza una columna de humo, me cagué. Intenté llamar a mi marido, era tal el pánico que se me olvidó como hacerlo. Le mandé un audio de WhatsApp (vaya ocurrencia) también a mi cuñada y a Lina, todo esto mientras empapaba toallas y las iba dejando por las puertas. El de la planta siete hizo lo mismo, abrir la puerta de la calle, pero el no pudo cerrarla a tiempo como yo, el humo lo empujó varios metros y su casa se convirtió en chimenea. Los chicos que estaban allí decidieron salir por la terraza asustados, uno de ellos, bajó dos plantas de ventana en ventana porque en la planta cinco, había una niña pequeña (su madre salió un momento a la farmacia de abajo a por medicinas, ya que la pequeña estaba mala).  Menos mal, que decidí dejar todo cerrado tras limpiar porque hacía mucho frío, porque sino, no sé como hubiera salido de todo aquello. Mi terraza no está cerrada y hacia de bolsa, todo el humo se acumulaba allí.

Aún escucho los gritos de mis vecinos pidiendo ayuda, el ruido. Toqué el suelo muerta de miedo por si quemaba, pensaba que el incendio era en el piso de abajo, en el octavo y llegué a imaginarme de todo.

Me encerré en el baño, abrí los grifos y cuando allí no se podía estar por todo el humo que entraba, salí corriendo a la habitación de mis hijos con Luna en brazos, que no dejaba de lamer mi nariz y boca.  Ella temblaba al igual que yo, me fui a una esquina mientras hablaba con mi marido, le decía que le quería mucho y que por favor, cuidara de los niños si me pasaba algo,  también hablaba con Sonia, mi vecina y amiga del primero, a la que llamé asustada y pobrecita mía, intentaba tranquilizarme.

Creo que después de ocho días, aún no soy del todo consciente de lo ocurrido, no lo sé.

Oí a los bomberos y me sentí tranquila, a salvo, aunque pensaba que el edificio podía caerse también, no sé, miles de cosas pasaban por mi cabeza una detrás de otra sin piedad ninguna.

Cuando el humo desapareció, fui hasta la terraza, allí ya podía respirar y cogí aire, mucho aire. Una vez allí, escuché a los bomberos decir que nos quedáramos en nuestras casas, pero yo no podía respirar en la mía y entonces, recordé a Rusa, mi hámster. La había dejado en la habitación de mis hijos, fui corriendo con Luna de nuevo en brazos, cogí la jaula de Rusa y la dejé en la terraza. Allí vi como reanimaban a alguien. Cuando me fijé en las zapatillas empecé a negar con la cabeza, “no, no, no, no, no por favor, no” las zapatillas eran de ella, de Carol, en un principio pensé que era su marido, luego en el hospital me confirmaron que era ella. Joder, seguía sin entender nada.

Mi marido no dejaba de llamarme, me acordé del bolso y fui a por él, pensaba en mil cosas y creo que ninguna era coherente, porque tras volver a la terraza, me acordé de las llaves de casa y volví a entrar pensando que  podríamos volver  después. El humo era cada vez más denso y ni siquiera podía abrir los ojos. Las llaves de la puerta quemaban. Cuando volví a la terraza, un bombero me bajo desde la grua.

Nada más bajar y entrar en un sitio seguro, mi marido vino cirriendo. En ese momento ni sentía, ni padecía, no entendía nada. Menos mal que le hice caso y pedí al samur que me miraran, que me raspaba la garganta. Cuando me miraron el dióxido en sangre, me trasladaron a la ambulancia y tras estar un buen rato allí, decidieron llevarme al hospital junto a mi vecino el del cuarto, gracias a sus hijas, mis hijos estuvieron bien,  ellas se encargaron de todo, y Laura, se encargó de Luna,  no tenía dónde dejarla y no podía entrar al hospital.

Allí estuvimos hasta las seis y pico de la tarde, a Eusebio y a mí nos hicieron todo tipo de pruebas necesarias para ver los gases y como funcionaban nuestros pulmones. Seguía sin entender nada de lo ocurrido y no dejaba de ver videos por internet del incendio. No dejaba de pensar en Carol, revivía el momento nuestro del ascensor, su sonrisa, a sus hijos y a su marido.

Después de ocho días, aún no hemos vuelto a casa, aunque eso es lo de menos. John, ha perdido a su mujer, sus hijos a su madre… y duele, duele mucho.

Este post va dedicado a todos mis vecinos a los que saludaba con unos buenos días y que ahora, nos damos un abrazo y dos besos nada más vernos.

Sobretodo a ella, a Carol, una mujer extraordinaria y una madre aún mejor. Sé que nunca te separas de tu familia a la que no le faltará de nada. Estaremos ahí. Hay muchas recolectas y donaciones para ellos. Todo el barrio se está volcando, un gesto bonito, humano y precioso de las miles de personas que sufrieron con todos nosotros.

A mi portero Javi, que ese día fue un héroe.

A Eusebio, Aurora, Sonia, Dani, Miri, Ana, gracias por vuestra ayuda, por vuestros abrazos y por cuidar de mis niños cuando estaba en el hospital.

¿Sabéis que he aprendido de todo esto? No hay nada más importante en esta vida, que poder estar con los tuyos, lo material no sirve nada más que para distraernos de lo más importante, la vida.

 

¿Un camino, duro, fácil, siniestro…?

 

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Cuando me vino la vena inspiradora… ya… ya sé que no existe, dije, ¡hala! ¿Y por qué no intentarlo? Total, en mi mente tengo ya la novela entera en imágenes. Sí, jajajajjajajaja, qué ilusa yo. Inocente, que eres una inocente.

¿Es difícil? Pues sí, como todo. Ha que disciplinarse, escribir todos los días, obligarse a ello porque no siempre se tiene ganas, sobretodo cuando sientes que no eres capaz de pensar en la novela, o de golpe y porrazo, como quien no quiere la cosa, te salta otra idea más atractiva y no eres capaz de pensar en lo que realmente tienes que pensar, en tu novela, en la que estás escribiendo, en la que tantos meses llevas dedicando, la que cambiaste de narrador no sé cuantas veces, ya perdí la cuenta, de trama… has dado vueltas… y vueltas. ¡Céntrate en tu novela, por favor! me suelo decir a mi misma la mayoría del tiempo. Esto no quiere decir, que el que quiera intentarlo no lo haga. Por favor, que no quiero meter miedo a nadie.

Me he dado cuenta, que… cuanto más dedico a la escritura (no es solo escribir o juntar letras, como algunos creen, no) Es estudiar, repasar ortografía, gramática, leer y no solo el género que a ti te gusta, no, HAY QUE LEER DE TODO, aunque quieras o no ser escritor (eso suelo decirle a mis hijos, pero a ellos, por un oído le entra y por otro le sale) Bueno, a lo que iba.

Escribir es divertido, muy pero que muy divertido. Piensa que tú puedes hacer lo que a ti te de la real gana con tus personajes. Sí, aunque a veces estés tanto tiempo metida en esa novela que ya no seas capaz distinguir la realidad de la ficción. Jajaja, a veces me pasa, lo siento. Estar escribiendo una trama triste y dolorosa y sentir de verdad todo lo que tus personajes sienten. Eso es bonito aunque también frustrante, la verdad. Yo me suelo decir de todo, (pero chica, estás fatal ¿eh? que solo son personajes, que no es la vida misma…) No me suelo hacer caso, porque siempre me pasa. Incluso hablo sola, sí, simulo conflictos. ¡Madre mía como estoy quedando con este post! Pero, mirad, soy sincera y el que diga que esto no pasa, MIENTE.

Bueno, el camino del escritor, (no sé si considerarme con 4 novelas, de las cuales, las dos primeras, las leo y me deprimo porque considero que no tienen la calidad que merecen) he de considerarme escritora. Aunque que narices, el que barre, ¿Qué es? Barrendero. ¿El que opera? Cirujano, pues el que ¿escribe? ESCRITORA O ESCRITOR. Pues acabo de contestarme, ea que fácil es a veces decirse las cosas así misma.

Seguimos que me desvió, (al natural soy así también, que conste) ¿Escribir da miedo? Pues sí, sobretodo conforme adquieres más conocimientos y sobretodo, te empiezas a creer lo que eres de verdad, porque escribir como ya dije antes, no consiste solo en juntar letras, ya no solo has de pensar en ti, sino en la o las, personas que te van a leer. Debes mantenerte preparado para las criticas de todo tipo, las ofensivas, que lamentablemente son las que suelen destrozarte (por eso digo que hay que estar preparado) y que la gente, suelta por esa boquita como si tu no fueras nada, y las constructivas, que por mi parte, son las que yo más valoro. ¿Sabéis porqué? Porque te ayudan a crecer, a ver dónde te equivocas. Porque otra cosa, el escritor se vuelve ciego ante la novela que ha escrito. Mi mente no ve los errores que a lo mejor son de cajón, o como dice mi marido, de 2+2, pero sí, llega un momento en que no lo ves. (Mente traicionera…)

En este mundo, te vas a encontrar de todo, lo peligroso no es la gente que te intente boicotear, no, lamentablemente, de eso hay mucho, pero en todos los trabajos y en todos los aspectos de la vida. Lo peor, es que te boicotees a ti mismo y quieras abandonar, porque piensas que no vales. Yo soy de las personas que cree que todo el mundo vale, solo hay que echarle ganas, entusiasmo, pasión, trabajar duro. Nadie nació enseñado, está claro que se te va a dar mejor una cosa que otra, ¡ve a por ello! y piensa solo en lo que quieres conseguir no es como, porque el como es trabajando.

La mente en blanco, cuando yo he leído post con el tema del bloqueo etc… os juro, que me cagaba viva. Ni sabía lo que era, pero oye, en blanco te quedas en cualquier momento del día y con cualquier cosa. ¿Qué hago mañana para comer? Te cuesta pensar… ¿eh? Coño, haz lo que quieras, ea. ¿Qué me pongo hoy? Pues… ¿lo primero que pilles? Pues eso mismo, da igual. Con la novela, pasa exactamente lo mismo, no sabes como continuar, pues… piensa, ¿y qué haría yo en esta situación? Bueno, eso no, porque yo a veces haría lo contrario a lo que mi personaje, me voy a lo difícil oye y no sé como lo hago, me dejo llevar y llevar y cuando me descuido estoy más perdida que una paloma en el polo norte. Joder, ¿y qué haría una Paloma, a parte de congelarse, pobre mía, en el polo norte? ¿Veis? Una pregunta lleva a la otra… lees algo y se te vienen cosas a la mente… cuanto más miedo tengas al papel en blanco o al miedo a continuar, más sentirás ese bloqueo, ese escudo que no te permite ver más allá. Yo por eso, hago Mindfulness, y me va de maravilla, soy otra, aunque reconozco que está segunda parte de Nunca salgas de mi vida (la madre que me parió) me está costando lo que no está escrito, pero a por ello que voy!!!

A escribir!!! Inténtalo y cuéntame tu experiencia, será maravillosa, os lo aseguro.

 

 

 

 

No.

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Lo siento…

No se que me ha pasado…

No volverá a ocurrir…

¿Os suena? ¿Alguna vez, os lo han dicho? Por desgracia, a mi sí y muchas veces. No tuve una vida fácil, imagino que nadie la tiene o nadie ve fácil su vivencia, no lo sé. Me ha costado 30 años aceptar que nadie nunca, me dio las oportunidades necesarias para vivir como merecía, como yo quiero que vivan mis hijos.

Salí de casa de mi padre con 17 años, solía pisotear, boicotearme psicológicamente. Crecí con la sensación de culpa, como si yo hubiera decidido venir a este mundo. Me robaron el autoestima, me robaron mi infancia, el cariño, a mis hermanos, me robaron todo lo que podría haber tenido.

Me escapé de casa con 17 años y aún no he vuelto y no me arrepiento de haberlo hecho, al contrario, siempre me sentí orgullosa de haber dado ese paso, aunque eso significó dos cosas. 1; dejar a mi hermano con 14 años que tenía entonces y creer, que el padre de mis hijos, era mi salvador.  Ese fue mi peor error, creer que le debía todo.

Nunca olvidaré la primera vez que me gritó, que me insultó y que me amenazó, tampoco olvidaré su forma de rogar, de suplicarme que no le abandonara, que le ayudara a ser mejor.

Me he sentido muchas veces, juzgada por tener a mi primer hijo con 18 años, pero la verdad, ha sido lo mejor que he hecho en esta vida, porque él, si fue mi salvador. Me dio esperanza, me dio motivos por los que tirar para adelante.

La primera vez que me golpeó, lo hizo cuando solo me quedaban dos semanas para dar a luz. ¿Sabes a quien le eché la culpa de los arañazos que tenía en la cara, cuando mi abuela me preguntó? A mi pobre gato.  Fregaba el suelo y el llamado “hombre” le pegó una patada al cubo y lo hizo con tanta fuerza, que reventó en mi cara. Me gritó, me humilló, me insultó y se metió con las personas que mas quería, mi abuela, mi madre… De la misma impresión me desmayé. Y sí, le perdoné y me eché la culpa, porque según él, hice un comentario poco oportuno que le enfadó.

Vivía en un bonito piso, en un pueblo de Badajoz, las puertas terminaron destrozadas por los golpes. Cuando mi hijo nació, yo pensaba que todo, al fin, iría bien, pero no fue así. Todo fue a peor, se sentía amenazado constantemente.

Di el paso de dejarlo cuando mi hijo tenía solo un año y medio, pero volví con él, sintiendo que le necesitaba para todo. Fue el peor error de mi vida.

Amenazas, engaños, golpes, humillaciones… me quitaba a mi hijo y no podía hacer nada, porque me amenazaba y por miedo, callaba y agachaba la cabeza.

Muchas os estaréis preguntado porqué no denuncié. Hoy en día, me lo pregunto yo.  No dejaba de culparme, de pensar que hacía las cosas mal, incluso me decía, tal vez mi padre tenía razón y yo era una mala persona. Volví a quedarme embarazada y de vivir en una casa, terminé haciéndolo en… (un sitio horroroso, sin luz, sin agua) me autoengañaba, diciéndome que todo sería pasajero, que el me quería, que luchaba por nosotros, pero nunca fue así. Dejé de tener contacto con mis amigas de toda la vida, me sentía sola… mala madre por permitir que mis hijos vivieran en un sitio así, no teníamos ni para comer y él en cambio, tenía para irse al bar con sus amigos…, echar a las tragaperras que tanto dinero tragó, dinero mío, de mis hijos.  A los siete meses de mi segundo embarazo, de trabajar y hacer tanto esfuerzo, casi se adelanta el parto. Me obligaba a hacer algo porque según él, no hacía nada. (Trabajaba en el invernadero) Yo me encargué de poner el suelo de la supuesta “casa” para que mis hijos tuvieran dónde jugar. Yo me encargué de que aquel sitio pareciera un hogar, aunque no fuese así. Ahora lamento no haber dado el paso antes…

Una noche, recibí un puñetazo delante de mi hijo. Me quedé en shock. Se marchó enfadado y cuando regresó, exigía una cena que no le hice y trató de defenderse, echándome de nuevo la culpa, como otras tantas veces hacia.

Nació mi segundo hijo, gracias a Dios bien. Pero vivir en aquel sitio se hacía insostenible. Cuando llovía fuera, dentro se inundaba todo. Así que un primo suyo, nos ofreció una pequeña habitación, bien grande. Por lo menos, tenía un lugar dónde bañar a mis hijos, dónde ellos hicieran sus necesidades.

Creí que la cosa iría a mejor por tener a su primo cerca. Pero los maltratadores, son todos muy listos. Te analizan tanto, llegan a conocer tanto tus miedos… que los usan contra ti.  Vivíamos en medio de unos invernaderos, había que usar coche para todo. El seguía con sus amenazas, insultos… humillaciones… y no se daba cuenta, pero mis hijos me hicieron más fuerte. Empezaba a tener claro que no era una vida digna para nadie y menos para mis hijos, yo dejé de pensar en mí.

Un día, vino enfadado porque se gastó más de 3.000 euros en las máquinas, ¿con quien lo pagó? Conmigo, claro. ¿Con quien sino? Cerré la puerta corriendo, intentó entrar por la ventana mientras me insultaba lleno de furia, amenazándome con que me enterraría viva y no solo a mí, sino a mi familia.

Dos días más tarde fue mi cumpleaños y una semana después me quedé sin el transporte que me hacía sentir libre. Se cargó mi coche, ya no podría salir de allí jamás. Pero eso no fue suficiente. Tardó un mes en volver a golpearme delante de mis hijos, casi me atropella con el coche y entonces… me fui. Sí, me fui de allí con lo puesto, con las cosas de mis hijos. Su primo me llevó a la estación, ya lo había hecho una vez más, pero me arrepentí antes de que viniera el autobús.

Ese día estaba segura, sonreía al pensar en empezar de nuevo. Seis horas tardó el autobús en venir, pero no me importó y otras seis en traerme a Madrid.

Intenté denunciar, lo juro. La policía local me llevó al centro de salud más cercano y esté denunció con un parte de lesiones. Fui a poner la denuncia, pero entonces, como todos los maltratadores hacen, el también fue a ponerme una denuncia a mi. Me había quitado a mi hijo el mayor y no podía hacer nada. Lloré, sí, mucho. Yo solo quería irme de allí, no volver a verlo jamás, que nos dejara en paz. Pero no. Lo pasé tan mal… hoy sigo culpándome de haber permitido tantas cosas que jamás, nadie, nunca debe permitirle a nadie. Ni un hombre a una mujer, ni una mujer a un hombre y viceversa. ¿Por qué? Porque es un derecho de todo ser humano.

Son muchas cosas las que viví… muchas que no quiero ni volver a pensar jamás, pensarlo duele, me hace revivir tantas vejaciones…

Hoy, salí a pasear con Luna (mi perra) me he encontrado con una amiga, tenía el ojo morado. Sí, porque el desgraciado de su marido, se a atrevido a ponerle la mano encima. Escribí este post ayer, hablando con una amiga sobre temas de maltrato, pero al verla a ella y escucharla, me he dicho. Y una mierda, si puedo ayudar a una mujer o incluso a un hombre, que ya no se trata solo de sexos, que la violencia es violencia y desgraciadamente, también he conocido a mujeres maltratadoras, un amigo de la infancia terminó quitándose la vida ¿es eso justo? Yo en su día pensaba ¿para que vivir, para sufrir? Para mi, vida era igual a sufrimiento y joder ¡No! ¡No! y ¡No! Ella tiene hijos también. Ella ha sido algo más valiente que yo, ha denunciado y aunque ha tenido miedo, se siente aliviada.

El maltrato, no es solo físico sino psíquico. ¿Quién coño es la otra persona para hundir tu existencia? Tal vez, este post me traiga algún que otro problema, pero es algo que he vivido y que nadie, jamás me podrá quitar. Ojalá hubiera algo que borrara esos recuerdos. Gracias a la vida, en cuando llegué aquí, me di cuenta que valía para sacar a mis hijos para adelante, conocí a una persona encantadora con la que llevo casada con él, casi 4 años. Volví a creer en el amor, de hecho, nunca estuve enamorada antes, hasta que le conocí a él. Y sé, que mi amiga, recibirá todo lo bueno que se merece y que no dejará de luchar. Habrá días muy difíciles, pero se superan. Yo lo tenía todo en contra y dos hijos pequeño, el mayor tenía 4 años recién cumplidos y el pequeño solo seis meses cuando me vine a Madrid. Se puede salir de ese agujero, solo hay que dejar de cavar y dejar de sentirse culpable por todo.

Ahora mismo me siento cabreada, porque en el siglo en el que nos encontramos, siga habiendo “personas” si se pueden llamar de alguna manera, que se crean con el derecho de pisar a otra solo para ser más alto. Que haya tanto machismo, ¿estamos tontos, o que pasa?  ¿no se supone que luchamos por la igualdad? ¿O es que nos venden una moto sin ruedas? No lo entiendo y me enerva la sangre, de verdad,  de ver como vamos hacia atrás, como los cangrejos…

Se puede salir… ¡se puede! lo prometo. El miedo solo paraliza, no sirve para nada. Vence al miedo y vencerás a la violencia.

Humildad

reading-2798775_1920Hoy mi día empezó a ser un poco caos. No por nada, sino porque tenía que hacer varias cosas a la vez y no me daba tiempo terminar una para empezar con la otra. Qué si ir al hospital a hacerme análisis por la medicación que estoy tomando, que si ir a la farmacia del hospital a por las pastillas que ya se me habían terminado y luego, tenía cita con Eva. (Un día os hablaré de ella, es increíble)

Bueno, no quiero contaros (al final lo hago) que casi me he visto comiéndome el suelo, sí, literalmente. He salido del hospital corriendo al ver que el autobús que tenía que coger, arrancaba. Pues no sé como ha pasado, pero mis propias piernas se han cruzado y casi me estampo delante de todo el mundo que estaba por allí. Vamos, me llego a caer y aún estaría riéndome jajaajaj.

Mientras iba en el autobús, con la cabeza apoyada en el cristal de la ventanilla, me he puesto a pensar… Muchas ideas son las que se me han venido a la mente, que si ideas para la novela, que si lo que escribí hace unos días ya no vale, que si cosas para el blog… vamos, que el tiempo no lo pierdo y mientras pensaba en todo esto, he mirado a la gente que se encontraba en el autobús. Gente mayor de pie y gente joven con sus móviles, sentados, casi ocupando dos sitios.

Humildad, ¿dónde estás? Como ya os dije hace tiempo, en está profesión es dónde más se echa en falta esa… virtud.  Desear el mal ajeno, la envidia… el ego… la superioridad… el creerse más que alguien… El mundo de la literatura (dónde yo me muevo) está lleno de gente así, de escritoras que son así… Que hablan a tus espaldas, que critican tu trabajo y sobretodo, que se creen mejor que tú. ¿Dónde está esa humildad con la que se empezó al principio? ¿La perdieron por el camino?

En muchas ocasiones me he sentido estafada con la gente que decía ser mi amiga. A ver, que yo no soy una santa, tengo muchos fallos y vamos, que yo también he criticado. Qué levante la mano quien no lo haya hecho. Pero es que hay cosas que no me explico, escritoras y escritores que son capaces de escribir un libro por semana y con dos par de huev… lo publican y se ponen la etiqueta de Best seller  ¡V álgame! ¿En serio? O… escritoras que con tal de vender, se hacen pasar por un hombre… ¿ hace falta eso, de verdad?  Hacen cualquier cosa con tal de llegar a lo más alto. Yo no quiero llega alto, sino llegar a los corazones de todo aquel que me lea y sobretodo, que sienta que entre nosotros, ya haya una amistad. Y una amistad de las de verdad, de las que duran toda una vida.

Ahora…, que todo no es malo, ¿eh? Hay gente maravillosa en este mundo con el que creas un vinculo muy pero que muy especial. Escritores de verdad, que te ayudan sabiendo por lo que estás pasando ya que ellos pasaron primero ¿Porqué no dar la mano? Esto es como el que se queja del conductor novel. ¿Pero chiquillo, tu no has sido novel también, o naciste enseñado?

La prepotencia, las mentiras, la falta de humildad me matan. Todo sería mejor si todos recibieran esa dosis de la que carecen.

De mi se han aprovechado mucho y me he tenido que aguantar, pero eso no ha hecho que deje de ser yo. Yo ayudo a todo aquel que me lo pide al igual que me ayudaron y me siguen ayudando a mi.

¿Por qué hay tanta malicia? ¿Tantas ganas de pisotear al otro solo para sentirte más alto? ¿Por qué? ¿Por qué encima, todos esos que se quejan de que mala es la vida, son los primeros en ser malos con los demás?

He visto de todo. Sobretodo las que llevan escribiendo un año, dos o tres y ya se creen incluso más que las que llevan toda una vida escribiendo y tardaron en abrirse un hueco. Esas personas si que te ayudan si ven que lo necesitas ¿y por qué? Porque siguen siendo humildes.

Tuve un encontronazo con una correctora, me llevé un chasco ya que me habían hablado muy bien de ella y para mi sorpresa, casi consigue hundirme. Me dijo que no valía para escribir y que mis novelas no calentaban ni un pie. Que me dedicara a otra cosa. Me quedé… lloré, lloré mucho. Me quejé de que no me había corregido bien la novela, había muchos errores y la profesionalidad, quedó reflejada en sus contestaciones. Se me quitaron las ganas de publicar esa novela, tenía mucho miedo. La releía una y otra vez y cada vez me gustaba menos. Conseguí publicarla gracias al empeño de Lina Galán, (ya sabéis cuando la quiero) Recibí dos criticas nada constructivas con las dos partes de Y llegaste tú ¿sabéis que descubrí? que la que me dejó esas criticas, era amiga de la correctora y al poco tiempo, dejó una critica dura y sin bases, en la novela que su amiga me corrigió. ¿Era necesario todo eso?

Todo empezó porque le dije a la correctora que había fallos y que le había dejado mi novela mucho tiempo. Ella me prometió el trabajo realizado al mes, luego a la semana, luego a los dos meses… así hasta llegar a los seis meses. Acababan de diagnosticarme esclerosis múltiple y esa mujer lo sabía y aun así, jugó con mis sentimientos.

Pues queridos amigos, así está lleno todo este mundo de la escritura. ¿y sabéis una cosa? Más ganas me dan de seguir y de demostrarle a todos aquellos que se creen superiores a los demás, que aquí, todos, somos iguales, ni unos más ni otros menos. Y que todos luchamos por lo mismo, por alcanzar nuestros sueños.

Y espero, que a pesar de todo esto, que todos los que queráis lanzaros a escribir,  lo hagáis. Qué no tiréis la toalla con lo primero que os digan. Si de verdad te gusta, hazlo, hazlo sin miedo y nunca dejes que secuestren tu humildad, porque ella te llevará muy lejos y sobretodo a encontrar a gente maravillosa, a amigas como las que tengo yo, amigas de las de verdad.

Así que esto va para vosotras chicas, porque sois las mejores y únicas. Por eso os quiero tanto. Lina, Bea, Sonia, Dubli, Marijose…

Tarde de chicas

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Menuda tarde la de ayer Sábado. Sí, necesitaba una tarde como esa y ¿por qué no repetir? Soy escritora, madre, esposa y también mujer y persona. A veces necesitamos desconectar de nuestra rutina y olvidarnos de todo lo que nos rodea aunque solo sea por una tarde. Ayuda y mucho. Bueno, suelo ir a congresos de este tipo, (1 al año, que exagera soy) ya que aprendo mucho y  luego así, utilizar todo lo aprendido para mis protagonistas. Pero ayer, con  mi amiga Laura, no me lo pude pasar mejor. Ya el año pasado conocí este salón gracias a mi cuñada (la mejor cuñada del mundo mundial, un día le dedicaré un post solo a ella.

Pocas veces me tomo las tardes libres, normalmente me siento mal o egoísta, llamadlo como queráis, sí, es una tontería muy grande, lo sé, pero cuando me quiero dar cuenta, me siento así.

Bueno, seguimos con lo que iba que me disperso.

Entramos al salón look riendo, felices, desesperada por todo lo que nos íbamos a ir encontrando y a medida que iba pasando la tarde, nuestro ánimo iba decayendo. Lo queríamos todo jajaj y como es normal y en vida de pobre, no se puede y hemos de aceptarlo. Sí, para muchos que os lo estéis preguntando, autopublicar no te da un sueldo y más a mí, que últimamente no vendo, el mercado de la romántica está lleno de novelas de todo tipo. Pero bueno, suelo respirar hondo y me digo, no te preocupes Coral, poco a poco, que las cosas de palacio van despacio hija. Tampoco es que quiera llegar al estrellato, lo más seguro es que me termine estrellando, no valgo para ese tipo de cosas, no sé.

Champús, mascarillas, esmaltes de uñas, secadores, planchas de pelo última generación… pff, pff, por Dios. Ahí una se vuelve loca, así terminamos nosotras, locas y hundidas al mismo tiempo, pero eh, que las risas no tienen precio y no nos pudimos reír más porque era imposible. Terminé con un dolor de barriga y doblada en mitad de la calle cuando nos íbamos solo al recordar la tarde y las chapuzas que terminaríamos haciéndonos la una a la otra. Y bueno, realmente teníamos razón, porque yo me he hecho mi primera chapuza. No lo cuento por vergüenza jajajaja, no, es broma. Laura y yo teníamos ganas de probar eso de las extensiones de pestañas y ayer, al ver los precios casi salimos corriendo, literalmente. Así que nosotras, con una chulería imposible de seguir, nos compramos pestañas postizas, por unos 3 euros, de una marca buena y conocida. Vale, está mañana me las he intentado poner, tras ver tropecientos videos de YouTube y la he liado. Vamos, que casi me quedo ciega. De un ojo no veo bien, (es una larga historia que creo que necesita 20 post) Para terminar rápido, tengo esclerosis múltiple y todo empezó por una neuritis óptica que me ha dejado el ojo derecho dañado de por vida y claro, si me tengo que guiar por ese ojo, no veo a tres montados en un burro. Imaginaros mi ojo, mis pestañas y al mismo tiempo, mi marido mirándome con una cara de espanto diciéndome, pero niña, si a ti no te hacen falta pestañas, las tienes grandes.  Y después de intentarlo una y otra vez, hasta pasado una hora y pico, me he rendido y he dicho, a la mierda, que para esto no valgo, y me he quedado con las mías. Ahora mi amiga Laura está un poco asustada pensando que no le van a quedar bien, pero yo creo que sí, sobre todo por la mirada tan intensa que tiene.

Ayer, la pobre vino rumiando, (somos adictas a penar, el post de ayer me vino a huevo) porque no se compró un champú que nos vendieron como el más hidratante del mundo mundial. Yo llegué allí y dije, quiero un champú que hidrate tanto que de asco, sí, soy un poco bruta hablando, lo siento. Pero oye, el chico que nos atendió y nosotras, nos empezamos a reír. Bueno, empecé yo porque me dio un ataque de risa al repetir mi comentario del champú y terminamos riéndonos unos pocos. Todo hay que decirlo, pero el chico que nos atendió tenía un pelazo y un brillo espejo. ¿Sería el champú? Ganas nos dieron de preguntar. Ya que estábamos, ¿no?  Nosotras íbamos de un sitio a otro, buscando cosas llamativas, soluciones a nuestro pelo, nuestras uñas… Y mira que nos echamos mierdas jajaja, recuerdo a Laura decirle al chico. Tendrías que ver mi baño, está lleno de cosas para el pelo y nada nos funciona. Doy fe de ello, porque el mío está igual.

Yo también rumié, me compré unas extensiones de pelo y luego me sentía mal, mal porque me estaba comprando algo a mí, como si yo me quitara ese derecho, así que iba diciéndole a Laura, tía, no tenía que haberme comprado las extensiones. Pero claro, este verano, tras tener un pelazo, sí, un pelazo que llevaba ya varios años cuidando, me lo quemé como aquel que no quiere la cosa echándome un producto que… por favor, ni se os ocurra.  ¿Alguna vez, habéis visto videos de YouTube, aunque sea para pasar el rato, de chicas que se hacen una desgracia mientras la lían parda? ¿Os habéis fijado en esa cara, de ¡Dios mío, que he hecho? Pues la mía, fue, igualita, igualita a una que con un rizador se quemó un mechón de pelo quedándose con él en la mano. Yo casi me quedo con mi mata de pelo y eso empezó a caer como si fuera hilo. (Suspiro, pensarlo aún duele) Y diréis, y después de hacerte esa desgracia (que no es la primera) ¿te atreves a ir a un sitio de esos? Pues sí, somos masocas por naturaleza.

Y bueno, solo deciros, que la tarde de ayer, fue la mejor. Lauri, tenemos que quedar más, ¿eh?

Un besazo.

Adicta a pensar

coffee-2354885_1920¿Eres capaz de estar sin pensar durante cinco minutos? Yo no, bueno, si me lo propongo centrándome en la respiración, puede que sí,  pero aún así, cuando me quiero dar cuenta me estoy yendo por los cerros de Úbeda.

Ayer tuve una clase de Mindfulness, sí, como Laura, la protagonista de nunca salgas de mi vida.

Se habló, de que todo el mundo es adicto a pensar, sobretodo a rumiar. Realmente somos lo que pensamos. Si una persona solo piensa en cosas alegres y acepta lo malo de alguna forma, es una persona “optimista” si otra, piensa solo en cosas negativas es “pesimista” ¿Estáis conmigo?

Está claro, que debemos pensar en todo, para poder hacer bien las cosas, la mayoría de la gente peca por no pensar antes de actuar, pero una cosa es pensar para un momento preciso y otra, es estar todo el día pensando en una cosa… en otra… en lo que pasó hace un año, en lo que puede pasar dentro de dos semanas… etc.

Ay veces, en que lo primero que hacemos nada más abrir los ojos, es en lo que tenemos que hacer hoy, aunque realmente, en lo que menos pensamos es en lo que tenemos que hacer, sino en lo que no nos dará tiempo a hacer, o pensar sin parar en algo que nos preocupa, que por mucho que no podamos hacer nada, no podemos evitar pensar, ¿verdad? Pues sí, si que podemos dejar de pensar.

En fin… que solo sabemos, o solo sé, mejor dicho, pensar y pensar y solo pensar.

Me considero, a pesar de todas las dificultades que se ponen en mi camino, que soy optimista. Qué irónia, casi todos los pesimistas se basan solo en lo que piensan y nunca por las experiencias.

En fin…

Hoy el día amaneció gris, me encantan estos días, me incitan a sofá, manta, libro, ordenador y disfrutar de la tranquilidad, (aunque tener dos hijos, uno de 12 y otro de 8 años, no te lo permitan, se pasan el día peleando, ¿alguien sabe si hay por ahí algún libro de instrucciones? Ay, Dios mío. Me parezco a mi madre suspirando.

Son varios proyectos en los que ando metida y estoy muy contenta, aunque me falten horas para poder hacerlo todo a la vez. Está mi novela, el blog, la página. Estoy ayudando a una pedazo de escritora (aunque ella está convencida de que no) con su novela, que no os podéis imaginar, lo que fue para mi que ella confiara en mí, ya no solo como escritora, sino como persona. Este tiempo me ha hecho conocerla más a fondo y me encanta está profesión que me rodea de gente tan buena y humilde. Porque os voy a confesar una cosa, lamentablemente, imagino que como en todas partes, casi todo el mundo carece de humildad. El ingrediente que se necesita para hacer de este mundo algo mejor.

Y bueno, os dejo, que mis churumbeles no me dejan tranquila. Voy a hacer de madre sargento a ver si consigo que me respeten, ea.

Un besote!!

Coral.

PD: Acabo de darme cuenta al leerme, que me disperso como la niebla. Ja, pero no voy a mejorar lo escrito, y que en la vida real, soy tal cual. Ahora sí, un besazo.