Blog,  Personal

Sofá, manta y libros.

Lluvia

De piernas cruzadas con el ordenador encima, Luna a mi izquierda acurrucada con las patas hacia arriba, la Tablet encendida por la página que estaba leyendo sobre WordPress de Fernando Tellado. A mi derecha, mi marido viendo una película, la misma película que echan por estas fechas. Si llevo diez años con él, también diez años viendo la misma película (los diez mandamientos). Sobre la mesa se encuentran dos libros de Daniel Coleman; La inteligencia emocional y espíritu creativo, también Escribir, de Enrique Páez, un bloc de notas, varios bolis de distintos colores y posit de distintos colorines, aunque el que más uso es el rosa, no sé para qué tengo el de color naranja. Una Coca-Cola que no bebo y un bol en el que, hasta hace un rato, había patatas.

Me gustan los días lluviosos desde casa. Me levanto cuando las piernas se me duermen, me acerco a la ventana y disfruto de las vistas. Mi barrio está medio desierto y la verdad es que no me importa, las vistas siguen siendo maravillosas. Un gran parque de frente lleno árboles con historia, con secretos que nunca serán desvelados. Edificios alrededor de los cuales, algunos los considero gigantes, como los que están al fondo, pasando la famosa M30. 

Respiro hondo. Hoy el día también da que pensar. ¿A vosotros no os pasa?

Mis niños se fueron esta semana a pasarla junto a su padre al sur de Andalucía. Los echo mucho de menos a pesar de que cuando están en casa, no paran de pelearse por tonterías para mí, pero problemas para ellos.

Momentos pensativos, reflexivos.

Hoy hemos quedado con dos amigos, uno de ellos escritor, como yo y son varios temas que hemos compartido. Una propuesta que necesita tiempo de asimilar, de construir, de pensar, de… trabajar para poder anunciar cuando todo esté listo. Este tipo de reuniones molan. Siempre se saca algo bueno.

Seguro que os estaréis preguntando, el porqué de tantos libros sobre la mesa, junto la Tablet.  Sí, leo todo, un capítulo por otro y así, es como yo trabajo.

Me gusta estudiar para poder así mejorar el oficio al que me quiero dedicar; dar calidad, ofrecer siempre lo mejor de mí en todos los sentidos. Libros, que a lo mejor no entendéis el porqué de sus lecturas, pero que tiene mucho que ver con todo lo que me rodea.

Días productivos que deseo que siempre sean así. Es la única manera de sentirme productiva, de mantener la motivación constante.

¿Y cuando escribo?

La verdad es que cuando me encuentro así, no suelo escribir, sino aprender, recibir información y en cuanto he conseguido mi objetivo, sigo con mis historias.

Hay que escribir todos los días, lo sé, por eso, nunca dejo de hacerlo, y por eso mismo, hoy comparto mi día de hoy con todos vosotros.

Escribo para que me conozcáis.

¡Un beso!

¿Qué te ha parecido?
5/5

Me gusta juntar palabras y crear significados que pongan la piel de gallina

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *